
La cercanía de la Pascua invita a rememorar lo momentos previos de la muerte y resurrección de Jesús, y en este período es importante saber qué se conmemora el Viernes Santo.
En esta jornada se recuerda la Pasión de Cristo que está marcada por el calvario y la muerte en la cruz.
En esta jornada, se leen los pasajes evangélicos que relatan la crucifixión, se venera la cruz y se comulga con hostias consagradas el Jueves Santo. El catolicismo invita a acompañar a Cristo en su recorrido hacia el final, con el rezo del Vía Crucis, que permite meditar cada etapa del camino de Jesús.
Allí se recuerdan diferentes momentos del martirio al que fue sometido Cristo: sus tres caídas; su encuentro con su madre, María; el despojo de sus vestiduras; el momento en que fue clavado en la cruz; y su muerte.
Se estila un día de ayuno, penitencia y luto, donde no se hacen celebraciones ni se comen carnes rojas o blancas, no se consagran hostias y tampoco se da ningún sacramento, excepto la reconciliación y la unción de los enfermos.


