Durante el fin de semana había surgido la versión de que el jefe de Estado pensaba en derogarlos por decreto. Fuentes oficiales informaron a Infobae que los encuentros se realizarán el 13 y el 20 de octubre, tal como estaban previstos. Seguir leyendo...

Mauricio Macri no tiene previsto derogar los debates presidenciales obligatorios y diseña una estrategia mediática que implica concentrar todas sus participaciones en cuestionar la plataforma electoral del candidato Alberto Fernández y las consecuencias judiciales, económicas e internacionales del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que ahora es candidata a vicepresidente del Frente de Todos.

Macri enfrentará a Fernández, pero en el debate presidencial también participarán Roberto Lavagna (Consenso Federal), José Luis Espert (Frente Despertar), Nicolás del Caño (Frente de Izquierda y de los Trabajadores) y Juan José Gómez Centurión (Frente Nos). Son dos encuentros que se harán sucesivamente en Santa Fe y Ciudad de Buenos Aires el 13 y el 20 de octubre y se transmitirán en vivo.

Sin embargo, Macri decidió ratificar la convocatoria y prepara una estrategia política que intentará atenuar los ataques en simultáneo de toda la oposición electoral. Esa estrategia ya es diseñada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el gurú Jaime Durán Barba.

Al presidente no le preocupan los planteos ideológicos de Espert, Gómez Centurión y Del Caño. Considera que no habrá rédito político en una respuesta constante a sus cuestionamientos electorales. Sabe qué dirán y cómo presentarán sus críticas al plan de ajuste que acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Macri solo se preocupará de Alberto Fernández y ajustará su línea argumental a las declaraciones periodísticas de su adversario presidencial y a las consecuencias institucionales de los ocho años de Cristina Fernández de Kirchner en la Casa Rosada.

En este sentido, el presidente avanzará sobre su adversario político haciendo referencia a sus comentarios sobre Venezuela, las multinacionales del petróleo, la función del FMI y las actuales relaciones entre Argentina y Estados Unidos.

Durante su gira por España y Portugal, el candidato Fernández propuso un cambio paradigmático respecto a la posición que exhibe Macri en estos temas de la agenda global y local. Y precisamente, a partir de la confrontación de ideas diferentes, el presidente alineará su discurso en los dos debates obligatorios.

Al margen de la situación económica y financiera de la Argentina, que beneficiará a la oposición en los debates presidenciales, Macri tiene una preocupación extra respecto a Fernández: el candidato presidencial de la oposición es un cuadro político muy formado y con probada capacidad oratoria. "Con Scioli fue distinto", reconocieron a Infobae en el primer piso de Balcarce 50.

 

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios
Añadir comentarios