El caballo del diputado Ariel Oviedo ganó la carrera que se disputó el domingo en el hipódromo Almirante Brown de Chamical. Pero una vez finalizada la competencia, el equino empezó a perder sangre por la boca y debió ser retirado del lugar en grave estado. Se sospecha que le aplicaron un inyectable con Tiroxina para que mejorara su performance. Repudio generalizado de toda la sociedad.

 

El domingo se llevó a cabo una carrera de caballos en el hipódromo Almirante Brown de Chamical. Uno de los caballos ganadores resultó ser propiedad del actual diputado peronista y ex intendente de Vinchina Ariel Oviedo.

Pero la algarabía le duró poco a Oviedo, puesto que inmediatamente luego de terminar la carrera, su caballo empezó a perder sangre por la boca y se desplomó. Un grupo de gente colaboró para retirar al animal del lugar y que se le realizaran los controles pertinentes. Actualmente el animal se encuentra en grave estado y una de las hipótesis que se barajan es que el desencadenante de tal penosa situación fue la aplicación de un inyectable con tiroxina, para que el equino rindiera en la alta competencia.

Otra vez, las carreras de caballos (y toda competencia donde participan animales) se encuentran en el eje de la tormenta en La Rioja y se abre nuevamente el debate: ¿por qué siguen realizándose estas prácticas cuando no cuentan con el aval de la sociedad, ni el marco legal necesario para llevarse a cabo?. ¿Quiénes son los encargados de regular/controlar este tipo de carreras, y el estado de salud de los animales que participan en ellas?.

El hecho inobjetable es que nuevamente la salud de un animal se ve gravemente perjudicada en una competencia de este tipo y quienes nos gobiernan (y, se supone, deben actuar con ética y pregonar con el ejemplo) son responsables por estas repudiables acciones.

 

Comentarios (3)

Añadir comentarios