La Asamblea Legislativa está convocada para las 16 de este martes. Se necesitan juntar 85 senadores y diputados para aceptar la renuncia del ex presidente, designar a un mandatario provisional y convocar a nuevos comicios. Seguir leyendo...

Dos días después de la renuncia verbal de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia y horas después de su partida a México para acogerse al asilo, una sesión extraordinaria convocada por la vicepresidenta del Senado, Jeanine Añez, para las 16:00 de la tarde de este martes buscará resolver rápidamente el vacío de poder, que produjo jornadas de zozobra y de vandalismo, sobre todo en las ciudades de El Alto, La Paz y Cochabamba.

Se necesita la presencia de al menos 85 legisladores (19 senadores y 66 diputados) para que haya quórum y se viabilice la aceptación de la renuncia de Morales por mayoría absoluta. El MAS, de Evo Morales, tiene 25 senadores y 88 diputados, que hacen un total de 113 congresistas, frente 53 asambleístas en total de la oposición. Significa que esta tarde deberían asistir 32 legisladores afines a Morales.

Tanto la posible presidenta interina de Bolivia, Jeanine Añez, como otras fuentes parlamentarias de la oposición aseguran que existe una amplia disposición del oficialismo para contribuir a la viabilidad de la sucesión constitucional y así pacificar y dar certidumbre a Bolivia. Una de las fuentes del Legislativo dijo que la bancada del MAS por Santa Cruz ha decidido participar, pese a la presión de alguna dirigente de ese partido para que haya ausentismo.

También se dieron varias renuncias de parlamentarios del oficialismo y se habría instruido boicotear la sesión extraordinaria. La propia Añez mencionó este martes esa posibiidad de boicot, pero aseguró que el oficialismo y la oposición conseguirán dar quórum.

Por su lado, la vicepresidenta de Diputados, Susana Rivero, del MAS, dijo que ella no ha renunciado a su cargo formalmente, por lo que no convocó oficialmente a la sesión de esa Cámara. Sin embargo, lo había hecho en forma verbal y Añez dijo que se revisará la información.

A las 15:30 de esta tarde se instalará la sesión de la Cámara de Senadores, en la que Jeanine Añez se convertiría en presidenta de Bolivia, de acuerdo a la línea de sucesión constitucional. Para las 16:00 se ha anunciado la sesión extraordinaria de la Asamblea Legislativa en la que se tratará la renuncia de Evo Morales, que ya abandonó su cargo para someterse a la figura de asilado político.

“Vamos a evitar las formalidades porque necesitamos que el país tenga cabeza y evitar los dramáticos días que hemos vivido. De inmediato también buscaremos una ley corta para convocar a elecciones. Este es un periodo de transición constitucional”, afirmó Añez.

Entre el cerco y el boicot

Mientras la Asamblea Legislativa se alista para sesionar, movimientos sociales afines a Evo Morales arribaron a La Paz a anunciar un cerco a la ciudad en apoyo al presidente renunciante. El lunes volvieron a producirse choques violentos y la Policía se vio rebasada. Cerca de una veintena de asambleístas permanecieron siete horas retenidos en el aeropuerto de El Alto, pero las FFAA acudieron a evacuarlos para que lleguen a la sesión convocada para acelerar la sucesión constitucional.

La mañana de este martes la ciudad de La Paz entró en calma, pero en El Alto se registraron algunos nuevos brotes de protesta.

Sin embargo, la presencia de patrullaje militar, autorizado el lunes en la noche, debido a las violentas movilizaciones de los seguidores de Morales, ha ayudado en las últimas horas a mermar la convulsión social.

La odisea por llegar a La Paz

Las últimas tres crisis constitucionales de la historia de Bolivia han estado marcadas por la zozobra para los asambleístas que les tocó definir transiciones. En 2003, cuando renunció Gonzalo Sánchez de Lozada a la Presidencia de Bolivia por una revuelta popular en El Alto y La Paz, se tuvo que incluso enviar un avión a Santa Cruz de la Sierra para traer a una sesión extraordinaria a un grupo de parlamentarios,que debían aprobar la dimisión, en medio de bloqueos y cercos. Casi similar situación se dio cuando también Carlos Mesa se vio obligado a dejar el poder en 2004 por otra protesta. En esa oportunidad, los congresistas no pudieron sesionar en La Paz y lo tuvieron que hacer en la ciudad de Sucre, la capital del Estado, debido también a un estallido social.

Ha ocurrido algo parecido en la crisis política que vive ahora el país con la dimisión de Evo Morales. Con las protestas más violentas de sus seguidores, que recrudecieron el domingo en la noche y toda la tarde y noche de lunes, al menos 15 asambleístas han vivido una odisea en el aeropuerto de El Alto, que ha estado cercado por los afines a Morales.

El grupo de diputados opositores, provenientes sobre todo de Santa Cruz , Cochabamba y Sucre, tuvo que permanecer en el aeropuerto durante siete horas, sin poder movilizarse hasta la ciudad de La Paz ni tampoco retornar a sus ciudades de origen, ya que prácticamente todos los vuelos fueron cancelados por los conflictos sociales.

Mientras permanecían en la terminal, se barajaron distintas opciones para auxiliarlos y apurar la sesión de la Asamblea que tratará la renuncia. Algunos de ellos hablaron de solicitar un helicóptero para ser trasladados. A otros no les funcionó el envío de vehículos oficiales, debido al alto riesgo de sufrir un ataque por los seguidores de Morales. A medida que crecía la zozobra, algunos mencionaron la posibilidad de sesionar en Santa Cruz o en Sucre, territorios más amistosos para los opositores.

Pasada la medianoche, un coronel de las FFAA llegó al aeropuerto a evacuar a los diputados en un bus. Fueron llevados a una base aérea y allí permanecieron por unas dos horas.

Después de que se recibió un llamado del comandante en jefe de las FFAA y de verificar que el vandalismo y la violencia habían bajado, un convoy de militares recorrió por dos horas el trayecto hasta poner en La Paz a buen recaudo a los diputados.

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios
Añadir comentarios