Una delegación de la Embajada expresó su malestar al Gobierno. Preocupa el operativo de seguridad en la frontera. Seguir leyendo...

Funcionarios del Gobierno intentan apaciguar un nuevo foco de tensión diplomática con Estados Unidos, desatado por el acto al que convocó Evo Morales este domingo en la frontera de Salta con Bolivia.

Chris Andino y MaryKay Carlson encabezaron la delegación que se acercó a la Casa Rosada para pedir explicaciones sobre ese evento. Los recibieron el canciller Felipe Solá y el embajador designado Jorge Argüello en una reunión a la que se sumó Gustavo Béliz, el hombre clave en el gobierno de Alberto Fernández.

Desde la Rosada buscaron preservar el hermetismo sobre la reunión, que tuvo carácter "urgente" ante el malestar que despertó la convocatoria de Morales en Washington, donde presionan para desactivar el acto, que hasta la tarde de este viernes ya nadie quería dar por confirmado.

En la Embajada no ocultan el disgusto al considerar que el ex Presidente incumple su condición de "refugiado" porque se involucra en cuestiones políticas. Fue el propio Evo quien informó sobre el congreso que tendrá como objetivo definir al candidato del MAS para las próximas elecciones. Como supo LPO a través de fuentes al tanto de las negociaciones, la idea es que se lleve a cabo en el complejo polideportivo de Orán, hasta donde llegarán mil dirigentes del partido.

Entre llamados y reuniones contrarreloj, en Salta ya admiten que hay preocupación porque se garantice el operativo de seguridad. Es que además de los invitados del MAS que acompañarán a Evo, esperan una fuerte movilización de bolivianos que cruzarán la frontera para darle su apoyo y también la congregación de la comunidad boliviana local.

Desde el entorno gobernador Gustavo Sáenz confirmaron a LPO que todavía no tienen un anuncio oficial sobre el acto. "El gobernador no va obstaculizar ningún acto, por supuesto, y de ser necesario el Ministerio de Seguridad está preparado para responder a cualquier pedido de la Nación", aseguraron.

Después de anunciar la convocatoria, Morales expresó en declaraciones a radio La Red que el gobierno argentino lo "acompañaría" para asegurar la seguridad del evento. Desde la cartera que conduce Sabina Frederic dijeron a LPO que tampoco tuvieron un pedido formal para encabezar un operativo de seguridad especial en la provincia.

Lo cierto es que al tratarse de una zona de frontera hay escuadrones de Gendarmería, pero la actividad requerirá de la policía provincial. Este medio supo que referentes salteños del kirchnerismo llevaron adelante reuniones con el ministro de gobierno de Sáenz para organizar el operativo, en las que se deslizó la posibilidad de "desdoblar" la actividad y pedir que una parte se realice en Buenos Aires. Hasta la tarde de este viernes, a dos días del congreso, todavía no había precisiones sobre cómo se resolverá.

 

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