El Xeneize hizo valer el 3-0 que había conseguido en Ecuador y se metió entre los mejores cuatro equipos del continente. La mala noticia: se lesionaron Eduardo Salvio y Ramón Ábila y son duda para el Superclásico. Seguir leyendo...

En un encuentro que tuvo ritmo de práctica, Boca igualó 0-0 ante Liga de Quito y, gracias al 3-0 que había cosechado en Ecuador, avanzó a las semifinales de la Copa Libertadores. El conjunto dirigido por Gustavo Alfaro fue más, pero no estuvo fino en la definición de las situaciones de gol que generó. De cara a la próxima fase, aguarda rival: River -que ganó 2-0 en el Monumental- o Cerro Porteño.

Sin embargo, le costó caro el pase a semi: Alfaro dispuso al elenco titular y padeció las lesiones de Eduardo Salvio y Ramón Ábila, a cuatro días del partido ante River por la Superliga.

El Xeneize salió a jugar como si en la ida hubiese terminado 0-0. Concentrado, con ambición de ataque, generando peligro desde el inicio. En 15 minutos, se aproximó al arco adversario con un remate de Capaldo, dos cabezazos de Lisandro López y una acción individual de Wanchope Ábila que terminó en un disparo que pasó cerca del palo izquierdo de Adrián Gabbarini. La diferencia de jerarquía se pudo advertir también en el llano, ante un Liga que sólo atinó a tapar baches.

Recién a los 19 minutos Liga llegó a fondo y pudo anotar: Boca defendió en línea, Ayoví se filtró ante un pelotazo y, ante la salida de Andrada, remató ancho. Esa acción le dio un poco de aire extra a la visita, que se animó un poco más, aunque le faltó profundidad.

A los 30 minutos, la jugada más angustiante del primer tiempo: Carlos Tevez remató al arco y el defensor Cruz, en el afán de rechazar, se deslizó y elpie derecho le quedó debajo del cuerpo, provocándole una grave lesión.

El encuentro se marchó al descanso con Boca controlando las acciones y Liga arrimándose cuando se quitó el corset; en el contexto de 45 minutos a ritmo de entrenamiento.

El inicio de la segunda parte le adosó carbón a la polémica: la apuesta de Gustavo Alfaro de utilizar a todos los titulares para cerrar la serie le reportó dos lesionados: sobre el final de la etapa inicial había sido Eduardo Salvio, con una contractura. En el complemento, Ramón Ábila sintió un tirón y pidió ser reemplazado. Todo, en el umbral del Superclásico ante River, que se jugará el domingo desde las 17 en el Monumental.

La lesión de Salvio

A los 11 minutos del ST, Boca aceleró y pudo ponerse en ventaja: Tevez asistió con precisión a Villa (ingresó por Salvio), quien hizo temblar el travesaño. Instantes después, el colombiano desbordó, pero el centro no tuvo la justeza necesaria.

A media máquina, fue Tevez la pieza más desequilibrante de Boca. A siete minutos del epílogo, Tevez dibujó una gran jugada individual y olfateó la soledad de Soldano quien, de frente al arco, pateó afuera. Y el 0-0 terminó materializándose. Boca fue un justo ganador de la serie; resultó superior en los 180 minutos. Pero, por las lesiones, pagó un alto tributo (las lesiones) por la última porción del pasaje a semifinales.

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